Il Dottore Toblerone

El tándem Jorge-Serrano lideró la última jornada

Lo bueno se hace esperar. Eso debió pensar Adrián Rico cuando decidió brindarle el título de liga a su afición. Y lo decidió en la última jornada de la Segunda Andaluza de Málaga. Seis puntos perdidos en los últimos dos encuentros postraron contra las cuerdas al Unión Deportiva Rosario al que le seguía la estela el eterno rival: el CD Trabuco. Líder y con 70 puntos llegaban los azulinos al último empujón. El que los empujaba, a dos y con el goal average a su favor. Todo o nada: Toble se enfrentó en Las Clavellinas a su examen de doctorado. Aprobó, se doctoró y bañó: 4 a 0 ante el CD Monda que valió el título que acredita a su equipo como campeón de la competeción.

Toble alinea para la cita a sus mejores aliados. El tándem Jorge-Serrano se confirma como el aval más solvente desde el inicio del encuentro. El perfil derecho de Las Clavellinas hierve. Se suda. Con un pedaleo continuo se turnan en cada escapada que penetra en la última línea del rival. El pequeño de los Terry completa el eslabón de la presión. Diego aporta la veteranía. Wendy, el Casemiro particular de los azulinos, contiene el eje local. No tarda en llegar el gol. Mano dentro del área, penalti y a la red Serrano. Su golpeo a la malla número 26 esta temporada. El primero de la tarde en apenas 10 minutos.

Se gustó el UD Rosario en la primera hora del encuentro. Aunque la escuadra local tenía enfrente a otro equipo que mordía. Apretó los dientes el CD Monda, que no se jugaba nada, e intentó concentrar el juego en la medular del rectángulo saucedeño. Repeler el balón, su fe y esperanza. Pero Terry Jr. y Diego siguieron a lo suyo. Del cuatro al cinco. De un defensa a otro. Y robar el esférico, la confesión local. Intentó sacar el balón jugado el CD Monda hasta que se le atrancó en varias ocasiones el desagüe. Optó por el fontanero que más trabajo tuvo: balonazo del portero. Que también falló. Y el que sí desatascó fue Javi, Terry Jr. anotó el segundo. El luminoso destelló dos arriba con media hora de juego.

No hay tiempo para descargar las piernas. Dos errores en los dos partidos anteriores desquiciaron a los azulinos que no querían más sorpresas. Aunque para desquicio el de la defensa mondeña que veía sus cimientos derruidos tras las continuas incursiones del Antoine particular de la zaga local. Un, dos y tres. Tres toques con la zurda para conducir el balón desde la línea de cal a la media luna del área. Casi apaga y se va Serrano que perfiló como el astro argentino y mandó el balón besando el palo derecho de Sánchez Vidales. Suspiró el portero visitante. Clamó el graderío local.

No tiene oportunidad el CD Monda que se desespera en sus únicas llegas a puerta de la contienda. A poco de que el colegiado indicase el descanso se acercaron a la portería protegida por Juan, en vano. La línea de cuatro del doctor mantuvo la portería a cero durante los 90 minutos. Como la Juve en sus mejores batallas. Y es que el orgullo italiano se trasladó a Las Calvellinas. La troupe blu sabía que el CD Trabuco estaba ganando su partido, sólo valía ganar y para ello había que sentenciar.

No se arrodilla el CD Monda. No deja de sonreír el UD Rosario. Al fútbol se juega con una sonrisa y Jorge vuelve a sonreírle al esférico. Mérida anota el tercero de la tarde. Aitor, injustamente castigado por las lesiones, dejó otra perla de inteligencia en el juego. Domesticó un balón que bajó en rabia tras un despeje. Se giró, miró y venció: pase medido a Jorge que sentenció.  “Ahora a disfrutar”, se oyó desde la grada.

También hubo tiempo para las ovaciones. Primero para Il Capitano que se despidió de Las Clavellinas con ascenso, liga y otorgándole el brazalete a su sobrino Rubén. Serrano, Terry Jr. y Adrián también tuvieron sus homenajes. Y hasta el CD Monda se unió a los aplausos del que se convertiría en Rey de la Segunda Andaluza. El tándem se quedó sin el pedaleo de Serrano, pero a Jorge no le importó. Paco le cedió el balón y como the dribbling magician imitó la de Antoine. Se escoró y con elegancia mandó el cuero a donde no llegaba el portero.

Supuso el final del encuentro y fiesta en Las Clavellinas. Broche de oro a la temporada de los 73 puntos. Siendo de sangre azul se convirtieron en reyes. Dos ascensos en los últimos cuatro años. Alegría en los ojos de cada uno de los jugadores que alzaron la copa a lo más alto del cielo saucedeño. Seguro: por los que están y por los que no. Toble se doctoró ante su afición. Il Dottore aprendió de la noche anterior. La Toblezidane: atacar, atacar y ganar.